En la CDMX un albañíl es multado con $700 por pintar una casa donde iba a cobrar $200

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En la CDMX un albañíl es multado con $700 por pintar una casa donde iba a cobrar $200

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Esta es una historia de las muchas que pasan en la CDMX, una injusticia impartida por las instituciones encargadas de construir una sociedad más justa, paradójicamente. 

Un trabajador que colocó una escalera para pintar la fachada de una casa de un nivel fue detenido por policías capitalinos este fin de semana en la calzada de Guadalupe, colonia Maza, delegación Cuauhtémoc, con el argumento de que obstruía la vía pública, pese a que la banqueta mide poco más de dos metros de ancho.

Alrededor de las 12:30 horas llegó una patrulla, la 815 C1; luego llegó otra, la 805 C1, y después un uniformado en bicicleta para llevar a cabo la riesgosa detención. Según la versión del oficial A. Hernández R, tenía que llevarse al trabajador y a sus dos ayudantes porque una llamada ciudadana los había alertado sobre la obstrucción en la vía pública.

La propietaria del inmueble le contestó que no entendía la actitud porque la escalera recargada en la pared no estorbaba a nadie. El uniformado contestó: Yo había pasado por la calzada y los había visto, pero como no estaban haciendo nada, los dejé pasar, pero que su patrulla portaba cámaras que grababan, “y pues tenía que proceder.

Sin embargo, tras media hora de negociaciones, dijo que sólo se llevaría a uno porque, pues sí, que le parecía injusto llevárselos a todos por estar trabajando.

Pedro, de 47 años, con su ropa de trabajo, llena de restos secos de pintura y cemento de las obras donde ha trabajado, fue llevado al juzgado cívico CUH3, ubicado en Paseo de la Reforma 705, en la colonia Morelos.

Ahí se le preguntó al policía Hernández por el denunciante, y contestó que era una denuncia telefónica. Al insistir si la había recibido el 911 (línea telefónica de emergencia), donde la llamada puede ser rastreada, contestó que no, que la recibió en su teléfono celular personal.

El trabajador fue ingresado alrededor de las 13:15 horas y esperó primero a que fueran por una boleta, lo que tardó alrededor de media hora. Casi una hora más tarde fue llevado al médico legista para que certificara su estado de salud. Sin embargo, como no se encontraba, fue trasladado a otro juzgado.

La titular del juzgado cívico CUH3, que sólo firmó el recibo de la multa con las iniciales en mayúsculas AED, le explicó que como no había hecho desmanes, no había puesto resistencia, no tenía aliento alcohólico y no tenía problemas previos con la ley, le aplicaría la multa mínima por obstruir la vía pública, es decir, 702 pesos.

Cuando se preguntó a la funcionaria por qué no se le cobró un día de salario mínimo o el pago de su jornada laboral diaria, como establecían los beneficios de ley para obreros y trabajadores, y como indicaba un cartel afuera de la barandilla del juzgado, contestó que el albañil tendría que presentar su contrato laboral o una constancia de no asalariado por la delegación.

Ese día Pedro iba a cobrar 200 pesos por el trabajo de pintura que iba a realizar, pero en su lugar tuvo que desembolsar otros 500 para recuperar su libertad.