Con brazalete, así se encuentra Doña Carlota en prisión domiciliaria

Luego de permanecer un año en el penal de Chalco, Doña Carlota fue trasladada a su domicilio en San Vicente Chicoloapan, donde continuará su proceso legal bajo la medida de arresto domiciliario.
La decisión judicial tomó en cuenta su edad —74 años— así como padecimientos crónicos como la diabetes, factores que resultaron determinantes para concederle este beneficio.
El proceso contra Doña Carlota ha generado amplio debate en la opinión pública, especialmente por la postura de su defensa, que sostiene que actuó en legítima defensa tras un incidente ocurrido en abril de 2025, en el que murieron dos presuntos invasores.
Este argumento ha provocado que una parte de la ciudadanía la perciba como una persona que defendió su patrimonio ante una situación de riesgo.
Así es la casa donde cumple arresto
De acuerdo con imágenes difundidas por Telediario, el domicilio donde ahora permanece es una vivienda modesta, similar a otras de la zona.
Se trata de una construcción de aproximadamente tres metros de ancho por ocho de largo, con tres niveles —dos terminados y un tercero en obra negra— y espacios reducidos.
En su interior, el mobiliario es básico y funcional, adaptado a sus necesidades actuales. Su habitación cuenta con lo indispensable, mientras que en la planta baja hay una pequeña estancia que también sirve como área para recibir atención médica.
Bajo vigilancia con brazalete electrónico
Aunque ya no se encuentra en prisión, Doña Carlota permanece bajo estricta supervisión mediante un brazalete electrónico colocado en el tobillo, el cual permite monitorear en tiempo real que no abandone el perímetro autorizado.
Este mecanismo forma parte del esquema de arresto domiciliario, que le permite enfrentar su proceso fuera del penal, pero con restricciones.
Vecinos le muestran apoyo tras su llegada
A su arribo a San Vicente Chicoloapan, la mujer fue recibida con muestras de afecto por parte de vecinos, quienes incluso le llevaron alimentos como gesto de bienvenida.
En entrevista, expresó sentirse tranquila tras salir del penal y agradeció el respaldo de la comunidad.
“Me siento bien, contenta, porque estoy en casa descansando… los vecinos son muy buenos”, comentó.
Mientras permanece en su domicilio, la estrategia legal continúa en marcha. La defensa, encabezada por sus hijos, se prepara para la audiencia programada el próximo 7 de abril, en la que dará inicio la etapa intermedia del proceso.
El caso de Doña Carlota sigue siendo uno de los más comentados, no solo por sus implicaciones legales, sino por el debate social que ha generado en torno a la legítima defensa y la justicia en México.












