Enmeshment: el trastorno psicológico que relacionan con el feminicidio de Carolina Flores

#


El feminicidio de Carolina Flores  exreina de belleza de 27 años, ha vuelto la atención pública hacia un término poco conocido pero de creciente interés: el “enmeshment” o entrelazamiento familiar

Tras la difusión de un video que captó los momentos previos al ataque y la posterior acusación contra Erika Herrera, suegra de la víctima, este concepto psicológico ha cobrado fuerza en el debate social y mediático.

El caso de Carolina Flores, ocurrido el 15 de abril de 2026 en Polanco, Ciudad de México, sacudió a la opinión pública cuando las imágenes de una cámara de seguridad señalaron como principal sospechosa a la madre de su esposo. 

En el video, la presunta agresora, tras los disparos, expresó frases como: “Nada, que me hizo enojar. Tu familia es mía, tú eres mío y ella te robó”, que rápidamente se viralizaron y detonaron una discusión sobre los límites familiares y la salud mental en relaciones de parentesco.

Qué es el enmeshment y cómo se manifiesta

El enmeshment es un término acuñado por el terapeuta familiar Salvador Minuchin en la década de 1970 para describir una dinámica en la que los límites emocionales entre miembros de una familia se difuminan en exceso. 

Según la Asociación Americana de Psicología, se trata de una situación donde dos o más personas, generalmente familiares, “se involucran en las actividades y relaciones personales de los demás de forma excesiva”.

A diferencia de una cercanía saludable, el entrelazamiento implica una fusión emocional patológica que impide el desarrollo de la autonomía individual. 

En familias enredadas, las decisiones, emociones y problemas de un miembro afectan de manera directa e intensa a los demás, dificultando que cada persona pueda mantener su identidad propia y regular sus emociones de manera independiente.

Entre las señales más claras de enmeshment figuran la falta de privacidad, la expectativa de compartirlo todo, el sentimiento de culpa al tomar decisiones personales y la idea de que los deseos del grupo familiar están por encima de los individuales. 

Los especialistas en salud mental advierten que este tipo de vínculo puede transmitir roles y patrones disfuncionales de generación en generación, impidiendo el crecimiento personal y el establecimiento de límites claros.

Infografía sobre el enmeshment, con texto explicativo, ilustraciones de siluetas familiares conectadas por líneas luminosas y gráficos con iconos relacionados con el tema.
Esta infografía detalla el enmeshment, una dinámica familiar donde los límites emocionales se difuminan, impidiendo la autonomía y transmitiendo patrones disfuncionales a través de generaciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El enmeshment en el contexto del caso de Carolina Flores

En el contexto del feminicidio de Carolina Flores, la teoría del enmeshment ha sido utilizada para intentar explicar la relación entre su esposo y su suegra. 

El video del incidente que circula en redes sociales sugiere que la dinámica familiar podría haber estado marcada por una dependencia emocional intensa.

En este tipo de relaciones, la madre asume un rol dominante y controlador sobre la vida de su hijo adulto, llegando a percibir a la pareja de este, en este caso Carolina, como una amenaza o intrusa en el vínculo original.

La presencia de un bebé de ocho meses añade complejidad a la situación, pues en sistemas familiares enmarañados, el nacimiento de un nuevo miembro puede incrementar tensiones y sentimientos de posesividad. 

En casos extremos, como advierten los expertos, la ruptura o modificación del vínculo puede detonar reacciones hostiles o violentas.

Los especialistas explican que el enmeshment puede generar un “triángulo” emocional conflictivo, donde uno de los adultos —habitualmente la madre— percibe que su lugar en la vida del hijo está siendo desplazado, provocando conductas de celos, control o incluso agresión hacia la pareja del hijo.

Nueva evidencia: suegra sigue y asesina a Carolina Flores dentro de su departamento. (Redes sociales)

Diferencias entre enmeshment y codependencia

Aunque en ocasiones se confunde con la codependencia, el enmeshment describe una dinámica grupal, no únicamente el comportamiento de una persona. 

No existen límites claros entre los miembros involucrados: todos sienten, deciden y actúan como una unidad, perdiendo su individualidad. 

Por el contrario, la codependencia implica que una persona prioriza de manera constante las necesidades del otro, pero aún reconoce cierta separación entre ambos.

El enmeshment no está catalogado como un trastorno mental individual en manuales como el DSM-5, ya que no es una enfermedad sino una forma de relación disfuncional

Sin embargo, los expertos en terapia familiar advierten que puede estar asociado con problemas de ansiedad, depresión, baja autoestima y dificultades para establecer vínculos sanos en la adultez.

Señales y consecuencias del enmeshment

Las personas criadas en entornos enmarañados suelen presentar dificultades para tomar decisiones propias, establecer límites, asumir su autonomía y entablar relaciones equilibradas fuera del núcleo familiar. 

En la infancia, pueden sentirse responsables de las emociones de sus padres o cargar con el peso de sus expectativas. En la adultez, esto puede derivar en relaciones de pareja donde repiten patrones de dependencia o sumisión.

Algunas señales de enmeshment identificadas por expertos incluyen:

  • Sentimiento de culpa al priorizar necesidades personales sobre las familiares. 
  • Ausencia de privacidad, tanto emocional como física.
  • Expectativa de acceso ilimitado a la vida del otro.
  • Dificultad para diferenciar los propios deseos de los del grupo familiar.
  • Responsabilidad excesiva sobre el estado emocional de otros miembros.

Investigaciones recientes han demostrado que adolescentes y adultos que crecen en familias enmarañadas presentan mayor dificultad para regular sus emociones, menor tolerancia al estrés y problemas para formar una identidad propia.

El caso de Carolina Flores ha puesto el foco en la importancia de identificar y tratar a tiempo las dinámicas familiares disfuncionales. Foto: Redes Carolina Flores
El caso de Carolina Flores ha puesto el foco en la importancia de identificar y tratar a tiempo las dinámicas familiares disfuncionales. Foto: Redes Carolina Flores

Cómo se aborda el enmeshment desde la salud mental

El abordaje del enmeshment requiere, en primer lugar, el reconocimiento de la dinámica por parte de todos los miembros implicados. 

La terapia familiar sistémica se considera la intervención más adecuada, ya que ayuda a establecer límites, fomentar la comunicación asertiva y promover la autonomía. 

En casos donde no es posible el trabajo conjunto, la terapia individual puede ofrecer herramientas para identificar los efectos de estos patrones y aprender a establecer límites saludables.

La recuperación de una dinámica enmarañada suele ser un proceso gradual. 

Los profesionales de la salud mental recomiendan crear espacios de autonomía, fomentar la autoexploración y establecer reglas claras sobre privacidad y toma de decisiones. 

La paciencia y la compasión consigo mismo son esenciales durante el proceso de cambio.

Repercusiones sociales y debate en torno al caso

El caso de Carolina Flores ha puesto el foco en la importancia de identificar y tratar a tiempo las dinámicas familiares disfuncionales



A raíz de lo ocurrido, colectivos feministas y familiares han exigido que se analicen los contextos de violencia y se apliquen protocolos de protección a víctimas indirectas, además de reclamar justicia y sanciones para los responsables.

El debate público ha evidenciado que, más allá de la tragedia específica, existen patrones relacionales que pueden derivar en situaciones de riesgo si no se reconocen y abordan adecuadamente. 

La comprensión del enmeshment y sus consecuencias permite visibilizar la necesidad de fortalecer la salud mental y los límites sanos dentro de las familias.

Aunque el enmeshment no es una enfermedad reconocida, la evidencia clínica y psicológica muestra que puede estar en el origen de conflictos severos y, en casos extremos, desenlaces trágicos como el de Carolina Flores.